Si bien, y es
muy probable, muchos de nosotros hayamos oído esta palabra, pero realmente
sabemos ¿qué es?, ¿Cómo utilizarla?, ¿cómo funciona? y ¿de qué manera nos puede
simplificar la vida tanto personal, familiar y/o profesionalmente?
Me atrevería a
decir que pocos, incluyéndome en esa lista, sin embargo, todos sabemos cómo
gastar nuestros ingresos con lo primero que se nos antoje o con las cosas que
siempre quisimos tener, sin que medie un plan para obtenerlo; es más, y como
suele pasarme muchas veces, sé que necesito algo, espero a que me llegue el
sueldo y voy directo a comprarlo, eso en el caso que me sobre dinero después de
pagar las deudas que tengo, y peor aún, sin saber si nos alcanzará para llegar
a fin de mes aunque sea para poder sobrevivir, todo esto debido a que no se ha
hecho una buena planificación de los ingresos.
El Presupuesto
no es más que un plan, una planificación de lo que ganamos que nos permite controlar
lo que vayamos a hacer, ya sea para hacerle frente a nuestras reales
necesidades adquisitivas, a nuestros caprichos por comprar algo, o para
solventar nuestras deudas. Es por medio de él que empleamos nuestro dinero de
manera responsable y que nos permite vivir sabiendo que no gastamos más de lo
que ganamos, nos permite ahorrar para futuros proyectos. Esta es una
herramienta imprescindible para tener control de nuestras finanzas.
Empero, el
presupuesto es un término que debe acompañarnos durante nuestra vida; a nivel
personal, nos permite dar prioridad a ciertos gastos, saber qué hacer con
nuestro dinero evitando que derrochemos en cualquier cosa, mantener una o
varias cuentas de ahorro con propósitos específicos, en fin enfrentar el futuro
ante imprevistos y emergencias. A nivel familiar, nos ayuda a tener un plan de
gastos y necesidades que nos permite tener una economía más estable, determinar
que queremos para nuestra familia con planes financieros sobre los gastos que
son obligatorios, cuáles serán necesarios y cuales pueden o no hacerse, todo de
acuerdo con nuestras posibilidades. Y aún más importante; en el plano
profesional, tenemos que saber cómo hacerle frente a nuestros negocios para que
sean rentables y que nos permitan seguir solventando nuestras necesidades
personales y familiares, con una buena elaboración presupuestaria de nuestros
ingresos para que la empresa siga generando ganancias, porque es ésta, la que
nos ayudara a crecer económicamente y no se hará de la noche a la mañana, y
mucho menos si se hace de forma desorganizada.
En fin, lo mejor
sería que desde pequeños, nuestros padres nos enseñen que tenemos que hacer con
nuestro dinero, sin embargo, no es una realidad de todos. Incluso, a nivel
universitario se debería incluir como parte del programa para todas las
carreras y no solo para aquellas que tienen un énfasis financiero.



